La Fecundación in Vitro (FIV) es la unión del óvulo con el espermatozoide en el laboratorio-in vitro-, con el fin de obtener embriones ya fecundados para transferir al útero materno y que evolucionen hasta conseguir un embarazo.

La FIV con semen de pareja está indicada en:

  • Pacientes en los que han fallado tratamientos previos más sencillos, como la Inseminación Artificial.

  • Mujeres con ausencia o lesión en las trompas, necesarias para la fe- cundación natural o por Inseminación Artificial.

  • Mujeres con endometriosis avanzada, con probable repercusión en las trompas y en la calidad ovocitaria.

  • Situaciones en las que disponemos de un número limitado de ovocitos o la calidad de los mismos no es la más adecuada.

La FIV con donación de semen está indicado en casos de:

  • Factor masculino severo, con mala calidad espermática.

  • Fallo previo de fecundación con semen de pareja.

  • Mala calidad embrionaria o fallo de implantación repetido en los que se sospeche un factor masculino como causa principal.

  • Varones portadores de una enfermedad genética que no puede ser estudiada en los embriones.

  • En caso de mujeres sin pareja masculina que deseen conseguir un embarazo y ser madre en solitario.

Decimos que hay fallo de implantación cuando no conseguimos un embarazo después de tres ciclos de reproducción asistida en los que transferimos embriones de buena calidad.

Puede haber pequeñas alteraciones anatómicas en el útero o en las trompas que han pasado desapercibidas, como hidrosálpinx, pequeños pólipos uterinos o un endometrio de mala calidad.

Otras causas pueden ser alteraciones cromosómicas en los embriones, problemas de coagulación, patologías de la tiroides, o un mal funcionamiento del sistema inmunitario que produce células dirigidas contra el embrión que se intenta implantar.

La implantación embrionaria es un proceso complejo que requiere un embrión de buena calidad, un endometrio receptivo y una adecuada interrelación entre ambos, y por supuesto un equilibrio hormonal.

Son situaciones que implican un gran desgaste físico, emocional y económico. Por todo ello es imprescindible optimizar la eficacia de los tratamientos, y en la Acupuntura tenemos un buen aliado como tratamiento coadyuvante.

Hay estudios que avalan su empleo para aumentar las tasas de embarazo mediante FIV administrada antes y después de la transferencia de embriones.

¿Cómo actúa la Acupuntura para favorecer el embarazo?

Contribuye a equilibrar el ciclo hormonal y regular la ovulación en la mujer gracias a su acción sobre las hormonas GnRH, LH/FSH, estrógenos y progesterona.

Interviene en el proceso de crecimiento y maduración de los folículos en desarrollo mejorando así la calidad de los óvulos.

-Refuerza la función del cuerpo lúteo, que mantiene los niveles adecuados de progesterona para favorecer la gestación.

Optimiza la calidad del moco cervical, que ayuda a nutrir al esperma y guiarlo hacia el óvulo.

Mejora la elasticidad y las secreciones de las trompas de Falopio, lo que facilita la fecundación y el paso del óvulo fecundado hacia el útero y reduce el riesgo de embarazos ectópicos.

Aumenta la vascularización del útero y disminuye las contracciones uterinas, creando un ambiente propicio para albergar al embrión y disminuyendo el índice de abortos.

Promueve el desarrollo adecuado del endometrio para que se produzca una buena implantación del embrión.

Regula el sistema inmunológico mejorando las posibilidades de implantación embrionaria.

Aumenta la calidad, motilidad y el número de espermatozoides, lo que implica mayor probabilidad de fecundación y embarazo.

Atenúa los efectos secundarios de la medicación administrada durante los ciclos de reproducción asistida.

Combate el estrés emocional y la ansiedad tan frecuentes en parejas infértiles y durante los tratamientos de FIV.

Tratamiento con Acupuntura

El plan de tratamiento es individualizado para adecuarlo a las necesidades y condiciones particulares de cada pareja. Lo mejor es iniciarlo como mínimo 3 meses antes de comenzar el procedimiento de reproducción asistida, administrando una sesión semanal y un número aproximado de 10 – 12 sesiones de tratamiento.

Si se utiliza como método natural para favorecer la fertilidad, el tratamiento tendrá una duración variable en función del paciente.

Se puede asociar moxibustión para tonificar y reforzar.

Editado por la Dra. Mª Dolores García-Agenjo Marín
Médico Homeópata y Acupuntor
Colegiada: 41/4110943

 

 

 

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