Llega el otoño y nuestro organismo debe adaptarse al cambio que se produce en temperatura, luz diurna y vuelta al trabajo tras las vacaciones.

Algunas medidas nos pueden ayudar, sobre todo a no enfermar.

  • Evitar las corrientes de aire, cambios de temperatura. Hay personas muy sensibles a cambios de temperatura y de corrientes de aire, por lo que suelen enfermar en esta época. Deben tener cuidado de secar bien el pelo, por ejemplo, cubrirse al salir del gimnasio cuello y cabeza. Ser precavidos y llevar una chaqueta, pañuelo, etc. que permita cubrirnos si es necesario por exposición brusca al frío o el viento.
  • Si no lo podemos evitar y nos acatarramos, taparnos bien la boca al toser y estornudar y ser exquisitos en el aseo y lavado de manos (puede leer más extenso aquí), ya que podemos contagiar a las personas cercanas.
  • Mantener una higiene de la casa, pues el polvo y los ácaros que proliferan en la humedad, favorecen los síntomas alérgicos o agravan patologías respiratorias que suelen aparecer en esta época. Airear suficientemente las habitaciones.
  • Beber suficiente agua y usar humificadores si fuesen necesarios. Es importante tener bien hidratadas las vías respiratorias.
  • Aunque el cambio horario dificulta algo el sueño, debemos intentar tener una buena higiene del sueño para regularlo (puede leer más extenso aquí).
  • No nos podemos olvidar de la alimentación. Como en cualquier estación debemos comer los alimentos propios de la estación, pues tendrán más riqueza en nutrientes. Hay que comer de forma sana y equilibrada, un aporte mayor de frutas y verduras frescas (pera, manzana, uva, granada, plátano, chirimoya, caqui, mango, kiwi, lechuga, puerro, pimiento, pepino, judía verde, berenjena, rábano, nabo, espinaca, repollo, calabaza, endibia, acelga, tomate, zanahoria, remolacha), legumbres, cereales integrales, frutos secos como castañas, semillas, más pescados que carnes, pocos azúcares y grasa saludables. Incorporar sopas, caldos y cremas calientes. Añadir canela, jengibre, nuez moscada a infusiones, sopas, ensaladas.
  • Para reforzar y mejorar las defensas podemos tomar preparados de fitoterapia como polen, jalea real, própolis, equinácea. Hacer ejercicio en las horas centrales para aprovechar el sol que haya, dando paseos, en bicicleta o haciendo yoga, Tai Qi o Qi Gong.
  • Si enfermamos, podemos tratarnos con Homeopatía o con Acupuntura para restablecer el equilibrio energético.

 

Editado por Dra. Mª Dolores García-Agenjo Marín
Médico Homeópata y Acupuntor
Colegiada 41/4110943

 

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