Propóleo

El propóleo o goma de abeja es una sustancia resinosa natural que las abejas recogen de distintas plantas (álamo, sauce, abedul o pino, entre otras), mezclan con cera y enzimas salivales, y emplean en sus colmenas como protección frente a los depredadores y microorganismos, para reparar daños, como aislante térmico o para constituir cámaras asépticas con el fin de prevenir infecciones microbianas de las larvas.

La recolección del propóleo se debe hacer a principios de primavera. Un panal puede llegar a producir hasta 300 gramos dependiendo de las condiciones.

Historia y propiedades del propóleo:

El propóleo tiene una larga historia de uso medicinal. En el primer libro médico que se conoce: Papiro de Ebers (1.700 años antes de Cristo) ya se menciona el própolis como medicina. Los egipcios conocían sus propiedades anti putrefactivas y lo empleaban en la momificación.  Los griegos y romanos  han utilizado el propóleo para curar heridas, abscesos como antiséptico y cicatrizante y desinfectante bucal. Los incas lo usaban como antipirético. Los asirios lo han utilizado para curar heridas y tumores.

Desde el punto de vista nutricional, el propóleo contiene minerales como magnesio, calcio, yodo, potasio, sodio, cobre, zinc, manganeso y hierro; vitaminas del grupo B (B1, B2, B6), C, D y E, así como provitamina A; enzimas, y mono y disacáridos como glucosa, fructosa o sacarosa. También contiene ácidos grasos, aunque en pequeñas cantidades, y enzimas procedentes de la secreción gladular de las abejas.

Se sabe que era un producto útil para mejorar los procesos de cicatrización e impedir la infección. Por esta razón se le han concedido propiedades antibacterianas, antisépticas, antibióticas, antiinflamatorias, cicatrizantes, analgésicas, antialérgicas, epitelizantes, anestésicas.

Usos del propóleo:

1.Infecciones producidas por bacterias, incluyendo la tuberculosis.
2. Infecciones por virus, incluyendo la gripe y el resfriado común. Faringitis, anginas, sinusitis, asma.
3. Infecciones por hongos.
4. Infecciones parásitos (giardia).
5. Para estimular el sistema inmunológico.
6. Para el tratamiento de los problemas gastrointestinales, incluyendo la infección por Helicobacter pylori en la úlcera péptica.
7. Antioxidante.
8. Agente antiinflamatorio.
9. Se puede usar directamente sobre la piel para la limpieza de las heridas y para el herpes labial y el genital.
10. Como un enjuague bucal para acelerar la curación después de una cirugía oral, periodontitis, gingivitis, caries, llagas.
11. Tratamiento de las quemaduras leves.
12. Elimina verrugas.
13. Trata infecciones de orina, candidiasis vaginal.

Advertencias y precauciones especiales:

Debe usarse por poco tiempo, en períodos cortos y nunca de forma continuada.
1. Embarazo y lactancia: No existe suficiente información confiable sobre si resulta segura la ingesta de propóleo durante el embarazo o la lactancia.
2. Asma: Ciertas sustancias del propóleo pueden empeorar el asma. Evite el uso de propóleo si usted tiene asma.
3. Trastornos hemorrágicos: Cierto químico presente en el propóleo podría disminuir la coagulación sanguínea y aumentar el tiempo de sangrado. La ingesta de propóleo podría aumentar el riesgo de hemorragia en personas con trastornos hemorrágicos. Tenga cuidado si está medicándose con medicamentos que disminuyen la coagulación sanguínea (anticoagulantes/antiplaquetarios).
De igual modo si se toman plantas o suplementos herbales que disminuyan la coagulación sanguínea, como angélica, clavo de olor, danshen, ajo, jengibre, ginkgo biloba, Panax ginseng, entre otras.
4. Alergias: No utilice propóleo si usted es alérgico a los productos de las abejas, como la miel, a las coníferas, a los álamos, al bálsamo del Perú y a los salicilatos.
5. Cirugía: Cierto químico presente en el propóleo podría disminuir la coagulación sanguínea. La ingesta de propóleo podría aumentar el riesgo de hemorragia durante la cirugía. Detenga la ingesta de propóleo dos semanas antes de la cirugía.
6. Problemas gastrointestinales: Si se usa en exceso.
7. Interacción con medicamentos: Medicamentos modificados y descompuestos por el hígado (Haloperidol, Propranolol, Teofilina, Imipramina, Omeprazol, Diazepan, AINES, Ibuprofeno, Amitriptilina, Codeina, Fentanil, Fluoxetina, Metadona, Tramadol,…), anticoagulantes (Aspirina, Heparina, Warfarina,…).

Editado por Dra. Mª Dolores García-Agenjo Marín
Médico Homeópata y Acupuntor en Sevilla
Colegiada 41/4110943

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